¡CUÁNTA RISA, QUÉ POCA FELICIDAD!
En este mundo que vivimos todos nos quieren enseñar el modo como vivir riendo, pero no el camino a la felicidad.
Queremos ocultar en la risa frustraciones y desconsuelos, y en nuestra convivencia social no podemos demostrar debilidad.
Parece un sin sentido que alguien «se haga problemas»: lo importante es gozar y no complicarse la vida.
Nos estamos reduciendo a un simple funcionar; mientras cumplas tu papel, el resto puede esperar.
¿Ser feliz?: es actuar de acuerdo a como lo esperan los que, como nosotros, han vaciado de ser su vida.
Nos están estrangulando, pero debemos sonreir. No encuentra sentido la vida, pero estar triste es de raros.
Masturbamos nuestra conciencia queriendo sustituir con engaños nuestra sed de plenitud, de la hondura que pacifica.
Nos dicen que ser feliz es hacer lo que todo el mundo; integrarse en la masa informe, garantiza nuestro placer.
Nuestra contradicción es grande cuando «ser nosotros mismos», «ser originales», es atenernos a lo que la propaganda impone.
Consecuencia de la alienación son brotes anárquicos y contestatarios; jóvenes revolucionarios de nada y adultos embrutecidos de trabajo.
Nuevas drogas y evasiones que vamos produciendo en el estéril intento de llenar la hueca risa general.
Ser feliz es tener manos llenas: una de Dios y otra de nosotros; pies descalzos en contacto pleno, personal, en humanidad abierta.
Ser feliz es luchar por ideales más grandes que el confort; es sentirse hermano construyendo un mundo más humano y reconciliado.
Venga a nosotros la felicidad, entonces podremos reir, desde lo hondo de nuestro ser, con manos, voces y corazones unidos.
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4 comentarios:
Tu me enseñaste a reír, y poco a poco me enseñas el camino de la felicidad, la fuerza y el verdadero amor a Dios .gracias por ser mi amigo y casi mi padre, no me gusta mucho la lectura, pero escribiendo las personas demostramos lo que somos, y descubrimos nuestra alma para q los demás la conozcan, gracias por abrirnos tu corazón y gritarnos que es lo q siente tu alma.
Me encanto tu escrito y si muy cierto....hay que ser feliz para poder reir.
muy bonito e interesante rincon un despertador a todos los que en alguna ocacion nos dejamos llevar y en el camino olvidamos que dios es la felicidad eso que nos pasamos buscando toda la vida para ser feliz plenamente y reir de corazon
Muy bonito y cierto tu escrito, hoy en dia el mundo esta evocado a trabajar y dejar de lado las cosas espirituales y sobre todo el ser feliz, muchas veces se piensa que el dinero es la felicidad y no nos damos cuenta que somos felices con los pequeños detalles de cada día y como usted dice hay que aprender a reir de la vida y no complicarse.
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